Los recursos técnicos hacen mejor jugador al que los posee, y este solo es una muestra sobre como a lo largo del tiempo y en situaciones muy diferentes, un buen movimiento permite anotar a todo aquel jugador que sabe ejecutarlo bien
Dejan Bodiroga no era un jugador tan espectacular como Rudy, tan rápido como Riki, ni tan buen tirador como Navarro, pero si algo era, era listo. Jugaba con los defensores como cualquier niño juega con su juguete favorito. Les engañaba constantemente, fintando con el balón, moviendo los píes de un lado a otro pivotando perfectamente, escondiendo el balón bajo su perfecta técnica individual... Era tan bueno, que aún años después de dejar de jugar, nadie ha podido igualar los movimientos que él realizaba a la perfección. Aquí teneís un ejemplo de lo que estamos hablando